Header Logo

El SuperAging no es simplemente lo opuesto a la enfermedad de Alzheimer

A group of five well-dressed elderly people stand smiling in a line in front of the American School Building at UChicago

Cinco SuperAgers de Chicago, todos participantes de un estudio de investigación, están de pie sonriendo frente al American School Building en el campus de UChicago Medicine.

Cinco SuperAgers de Chicago, todos participantes de un estudio de investigación, posan frente al American School Building en el campus de la Universidad de Chicago, donde se encuentra el Healthy Aging & Alzheimer's Research Care (HAARC) Center. Muchas personas asumen que cierto deterioro de la memoria es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Sin embargo, un grupo selecto de adultos mayores, conocidos como SuperAgers, llega a los 80 y 90 años conservando un rendimiento de la memoria tan bueno como, o incluso mejor que, el de personas de entre 50 y 60 años.

Casi dos décadas de investigación han permitido identificar características biológicas, cerebrales y psicosociales únicas asociadas con los SuperAgers, pero una pregunta importante seguía sin respuesta: ¿Podrían los SuperAgers ser simplemente personas que heredaron un riesgo genético muy bajo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer?

"Si eso fuera cierto, identificar a los SuperAgers podría ser tan sencillo como realizar pruebas genéticas, en lugar de las evaluaciones cognitivas integrales que utilizamos actualmente", afirmó Emily Rogalski, PhD, directora del Healthy Aging & Alzheimer's Research Care (HAARC) Center de la Universidad de Chicago, quien estableció la definición de SuperAging en 2008 y ha estudiado a esta extraordinaria población desde entonces.

Un nuevo estudio tuvo como objetivo poner a prueba directamente esa hipótesis utilizando las cohortes de SuperAgers reclutadas prospectivamente más grandes y las medidas más actualizadas disponibles para evaluar el riesgo genético de la enfermedad de Alzheimer. Los hallazgos, publicados en la revista Alzheimer’s Research & Therapy, muestran que el envejecimiento excepcional de la memoria no puede explicarse simplemente por un bajo riesgo hereditario de padecer la enfermedad de Alzheimer, lo que refuerza la importancia de estudiar directamente los mecanismos de protección que preservan la salud cerebral.

Un equipo liderado por investigadores del Healthy Aging & Alzheimer's Research Care (HAARC) Center y del Translational Genomics Research Institute (TGen), parte de City of Hope, estudió una cohorte diversa integrada por 142 SuperAgers y 89 adultos mayores con un desempeño cognitivo promedio, provenientes de cinco centros regionales de Estados Unidos y Canadá.
Utilizando ADN extraído de muestras de sangre, los investigadores analizaron el gen APOE, el factor genético de riesgo más importante para la enfermedad de Alzheimer, y calcularon tres puntuaciones de riesgo poligénico, que consideran miles de variantes genéticas asociadas con el riesgo hereditario de desarrollar esta enfermedad.

Los resultados ofrecieron una respuesta clara a la pregunta central del estudio: los SuperAgers no pudieron diferenciarse de los adultos mayores con un rendimiento cognitivo promedio ni por el gen APOE ni por las puntuaciones de riesgo poligénico para la enfermedad de Alzheimer. En otras palabras, tener una memoria excepcional a los 80 años no se explica simplemente por haber heredado un riesgo genético excepcionalmente bajo de desarrollar Alzheimer.

"Estos hallazgos refuerzan la idea de que preservar la salud cognitiva implica mucho más que reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer", afirmó Ana Capuano, PhD, coautora principal del estudio y directora del núcleo de bioestadística del HAARC Center. "Comprender los factores biológicos, conductuales y sociales que favorecen un envejecimiento cognitivo excepcional podría complementar, en última instancia, los enfoques tradicionales centrados en la enfermedad y ayudar a desarrollar estrategias más personalizadas para promover la salud cerebral a lo largo de toda la vida."

Incluso al analizar variantes genéticas protectoras poco frecuentes, previamente asociadas con una mayor resistencia frente a la enfermedad de Alzheimer, los investigadores no encontraron una mayor prevalencia de estas variantes entre los SuperAgers.

"Este estudio establece un límite importante para la genética de la enfermedad de Alzheimer", señaló Matt Huentelman, PhD, profesor y director de la División de Detección Temprana y Prevención de TGen, y coautor principal del estudio junto con Rogalski. "Los factores genéticos de riesgo comunes representados por el gen APOE y las puntuaciones actuales de riesgo poligénico no explican el fenotipo de los SuperAgers. Las futuras investigaciones deberán ir más allá de los modelos centrados en el riesgo de enfermedad y explorar las vías biológicas, ambientales y relacionadas con las experiencias de vida que contribuyen a un envejecimiento cognitivo excepcional."

Este trabajo futuro requerirá un enfoque multidisciplinario que combine evaluaciones cognitivas detalladas con estudios de imágenes cerebrales, biomarcadores en sangre, análisis genéticos, neuropatología, perfiles inmunológicos, monitoreo del sueño y de la actividad física, mediciones de factores sociales y ambientales, así como otros indicadores de la salud integral de la persona.

"Durante muchos años, la investigación sobre el envejecimiento se ha centrado en identificar los factores que aumentan el riesgo de enfermedad", agregó Ignazio S. Piras, PhD, coautor principal del estudio y profesor asociado de la División de Detección Temprana y Prevención de TGen. "Estos estudios son de suma importancia, pero la ausencia de factores de riesgo no significa necesariamente que una persona posea los factores protectores que favorecen una salud cerebral excepcional. Este estudio ayuda a demostrar esa diferencia."

En última instancia, los resultados transmiten un mensaje esperanzador: el deterioro de la memoria no es inevitable, y algunas personas pueden —y de hecho lo hacen— conservar una memoria extraordinariamente joven incluso después de los 80 años. La búsqueda para comprender cómo y por qué ocurre este fenómeno continúa gracias a los participantes de los estudios sobre SuperAging, colaboradores extraordinarios que durante muchos años han contribuido generosamente con su tiempo para ayudar a los científicos a entender cómo es un envejecimiento cognitivo exitoso y a identificar nuevos mecanismos que favorecen la resiliencia cerebral.

Para obtener más información sobre la investigación en SuperAging, visite: https://superagingresearch.com/

Este trabajo fue financiado por el National Institute on Aging (U19AG073153), la McKnight Brain Research Foundation, a través de la SuperAging Research Initiative, y la Simons Foundation, además del invaluable apoyo de los numerosos participantes, sus familias y los investigadores colaboradores de los cinco centros de investigación.

El estudio, titulado "SuperAging is not the inverse of common variant Alzheimer's risk: evidence across genetic ancestries" (El SuperAging no es el inverso del riesgo de Alzheimer asociado con variantes genéticas comunes: evidencia en diferentes ancestrías genéticas), fue publicado en julio de 2026 en la revista Alzheimer's Research & Therapy. Los coautores del estudio son: Ignazio Stefano Piras, Ana Werneck Capuano, Amanda Cook Maher, Rhiana Schafer, Anna Bonfitto, Serena Song, Francis Taguinod, Felicia Goldstein, Angela Roberts, Ozioma Okonkwo, Adam Martersteck, The SuperAging Research Initiative, Matt J. Huentelman y Emily Rogalski.