¿Cuál es la diferencia entre la osteoporosis y la osteoartritis?

Expertos en ortopedia de UChicago Medicine explicaron más sobre estas afecciones, sus diferencias principales y lo que las personas pueden hacer para ayudar a prevenirlas.
¿Qué es la osteoporosis?
La osteoporosis —o pérdida de masa ósea— es una enfermedad muy frecuente, especialmente en personas mayores. Esta enfermedad provoca que los huesos se vuelvan frágiles y se rompan con mayor facilidad.Se considera una “enfermedad silenciosa” porque con frecuencia pasa desapercibida a menos que una persona se realice pruebas de detección preventiva (o, más comúnmente, después de sufrir una fractura o lesión).
Los diagnósticos de osteoporosis han aumentado exponencialmente en las últimas décadas, y se espera que continúen incrementándose. Esto se debe en parte a mejores métodos de detección y diagnóstico, así como a los avances médicos y al aumento de la esperanza de vida.
“Hace miles de años no vivíamos hasta los 80 años, por lo que la osteoporosis es realmente una condición de la era moderna”, dijo Mary Kay Erdman, MD, cirujana ortopédica en UChicago Medicine. “Ahora estamos envejeciendo hasta el punto en que nuestro sistema esquelético comienza a desgastarse”.
Factores de riesgo y diagnóstico de la osteoporosis
La osteoporosis es un trastorno del metabolismo óseo y por lo general no presenta síntomas. Con frecuencia, una fractura o un hueso roto es el primer signo de osteoporosis, incluso antes de que se identifiquen algunos de los siguientes factores de riesgo:
- Deficiencia de estrógenos debido a menopausia temprana o ausencia prolongada de menstruación
- Antecedentes de fractura ósea en la edad adulta
- Antecedentes familiares de osteoporosis o fracturas óseas
- Constitución física pequeña o delgada y/o bajo peso corporal
- Bajos niveles de calcio y vitamina D
- Falta de ejercicio
- Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol
- Problemas médicos que contribuyen a la pérdida ósea, incluyendo trastornos de la tiroides y paratiroides, problemas digestivos, trastornos alimentarios, enfermedad renal, artritis reumatoide, asma, cáncer y parálisis
- Uso de ciertos medicamentos que debilitan los huesos.
- Uso excesivo de hormona tiroidea, anticoagulantes, anticonvulsivos y diuréticos
Las pruebas DXA (densitometría ósea) son una herramienta importante para diagnosticar la osteoporosis de forma temprana. Estas evaluaciones, rápidas e indoloras, son similares a una radiografía. Su médico recibirá un informe con una puntuación que compara su densidad ósea con la de otros adultos sanos de su mismo rango de edad. Una puntuación por debajo de cierto umbral significa que usted tiene osteoporosis.
“De la misma manera que se realizan mamografías y colonoscopias de rutina, también debería hacerse una prueba DXA”, dijo Erdman. “Lo ideal es que se realicen controles periódicos con su médico de atención primaria, se diagnostique la enfermedad de manera temprana y se inicie el tratamiento médico adecuado antes de que ocurra una lesión grave.”
El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (U.S. Preventive Services Task Force) recomienda realizar pruebas de densidad ósea de rutina en mujeres de 65 años o más, así como en mujeres posmenopáusicas menores de 65 años que tengan mayor riesgo de osteoporosis.
Aunque actualmente no existen recomendaciones específicas para los hombres, varias asociaciones profesionales, como la American Orthopedic Association, sugieren que una detección más temprana puede ser beneficiosa para muchos de ellos.
Osteoartritis vs. osteoporosis: ¿en qué se diferencian?
La osteoartritis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que afecta principalmente al cartílago de las articulaciones.A diferencia de la osteoporosis, la osteoartritis es una condición inflamatoria y sus síntomas no pasan desapercibidos. La osteoartritis provoca que el cartílago que recubre el extremo de los huesos se desgaste, lo que genera una fricción dolorosa de hueso contra hueso en las articulaciones.
Las causas de la osteoartritis incluyen factores genéticos, lesiones agudas o fracturas, e incluso infecciones. La osteoartritis postraumática también puede desarrollarse después de una lesión en una articulación, incluso si ocurrió muchos años antes.
Una lesión que no sana adecuadamente “puede dejar comprometida la integridad de la articulación en cierto grado, lo que puede provocar que el cartílago dentro de esa articulación se deteriore a un ritmo mayor con el tiempo de lo que ocurriría si la persona nunca hubiera sufrido la lesión”, explicó Sara Shippee Wallace, MD, MPH, cirujana ortopédica en UChicago Medicine.
“Como ocurre con la mayoría de los problemas ortopédicos, la prevención es clave para la salud a largo plazo”.
Opciones de tratamiento para la osteoartritis
La osteoartritis no tiene cura, solo puede controlarse o manejarse. Sin embargo, existen muchas opciones de tratamiento, dependiendo de la gravedad de la enfermedad y de cómo afecta la vida diaria del paciente.El tratamiento temprano suele comenzar con modificación de actividades, fisioterapia y/o el uso de antiinflamatorios como ibuprofeno o Motrin. Si estas intervenciones no son suficientes, algunas personas pueden optar por inyecciones de esteroides en la articulación.
Si un paciente ya ha probado estas intervenciones iniciales y continúa teniendo problemas significativos de dolor y funcionalidad en su vida diaria, con frecuencia es momento de considerar una cirugía de reemplazo articular.
Erdman señaló que la etapa de planificación de una cirugía de reemplazo articular también ofrece una buena oportunidad para detectar y diagnosticar la osteoporosis, lo que puede conducir a mejores resultados a largo plazo para el paciente y permitirle tomar medidas para fortalecer la salud general de sus huesos.
Formas de mejorar la salud de los huesos y las articulaciones
“Lo más importante que los pacientes pueden hacer para prevenir la artritis o ralentizar su progresión es mantener un peso saludable”, dijo Erdman. “Cuando se gana una cantidad significativa de peso, el estrés adicional sobre la articulación se multiplica”.El ejercicio es beneficioso para los pacientes con osteoartritis y es bueno para el cartílago, pero el tipo de ejercicio puede depender de la gravedad de la condición y debe discutirse con su médico. El ejercicio con carga de peso también es beneficioso para la densidad y la salud ósea, lo que puede ayudar a prevenir la osteoporosis.
“Los huesos responden al estrés, por lo que cuanto más haga ejercicio y se mantenga en forma, más fuertes serán sus huesos”, dijo Wallace.
Otros pasos clave incluyen dejar de fumar y llevar una dieta equilibrada. Para los pacientes con osteoartritis, una dieta antiinflamatoria puede ayudar a reducir los síntomas, al igual que incorporar más comidas de origen vegetal en la rutina. Además, todos los pacientes deben asegurarse de que su dieta contenga cantidades adecuadas de calcio y vitamina D.
“La vitamina D es un problema en nuestra área, porque es Chicago y no suele haber mucho sol”, dijo Erdman. “Pero la vitamina D y el calcio deben ir juntos, porque no se absorbe uno sin el otro”.
¿La medida más importante que puede tomar? Prevenir caídas y lesiones.
Las caídas son una causa importante de visitas a los servicios de urgencias, y pueden ser especialmente peligrosas para las personas mayores. Revise en su hogar posibles riesgos de tropiezo, como alfombras sueltas y cables expuestos. Use gafas limpias y zapatos que le queden bien, y realice controles regulares de la visión.
También es importante pedir ayuda cuando sea necesario. “Vemos a muchos pacientes que aún no han empezado a usar bastón o caminador cuando quizás deberían hacerlo”, dijo Erdman. “Veo personas que utilizan barandales o el respaldo de los muebles para desplazarse dentro de sus casas, pero luego se fracturan la cadera y sufren innecesariamente”.
