¿Qué es la hipertensión pulmonar? Síntomas, causas y opciones de tratamiento

La hipertensión pulmonar (HP) es una enfermedad grave, aunque con frecuencia poco comprendida, que afecta los vasos sanguíneos de los pulmones y el lado derecho del corazón.
A veces conocida como "presión arterial alta en los pulmones", la hipertensión pulmonar —o HP— es muy diferente del tipo más común de hipertensión arterial que afecta al resto del cuerpo.
La HP ocurre cuando las arterias que transportan la sangre desde el corazón hacia los pulmones se estrechan, se endurecen o se bloquean. Esto dificulta el flujo sanguíneo a través de los pulmones, obligando al corazón a trabajar mucho más de lo normal para bombear la sangre.
Si no se trata, la hipertensión pulmonar puede poner en riesgo la vida. Sin embargo, la buena noticia es que el conocimiento sobre esta enfermedad y las opciones de tratamiento han avanzado significativamente en los últimos años.
En UChicago Medicine, nuestros especialistas en corazón y pulmones forman parte de un Programa de Hipertensión Pulmonar reconocido a nivel nacional, que ofrece atención altamente especializada y personalizada para cada paciente. Además, UChicago Medicine cuenta con ensayos clínicos para pacientes interesados en acceder a terapias innovadoras y de vanguardia.
Ya sea que haya sido diagnosticado recientemente o que lleve tiempo viviendo con hipertensión pulmonar (HP), conocer los aspectos básicos de esta enfermedad, así como la forma en que se diagnostica y trata, puede ayudarle a tomar un papel más activo en el cuidado de su salud.
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más frecuentes que recibimos de nuestros pacientes.
En las personas con hipertensión pulmonar, los vasos sanguíneos de los pulmones se estrechan y se vuelven más rígidos, lo que dificulta el flujo de la sangre a través de ellos. Esta mayor resistencia obliga al lado derecho del corazón a trabajar con mayor esfuerzo para bombear la sangre hacia los pulmones.
Con el tiempo, esta sobrecarga puede hacer que el lado derecho del corazón se agrande y se debilite.
La hipertensión pulmonar afecta específicamente la presión arterial en las arterias de los pulmones, que forman parte de un sistema circulatorio independiente. Debido a que se trata de enfermedades diferentes, requieren pruebas diagnósticas y tratamientos distintos.
Aun así, si experimenta alguno de estos problemas, no espere: hable con su proveedor de atención médica. Un diagnóstico y tratamiento tempranos pueden marcar una gran diferencia.
Una prueba de función pulmonar evalúa trastornos respiratorios como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una causa conocida de hipertensión pulmonar, mientras que una tomografía computarizada del tórax puede detectar el agrandamiento de las arterias y del corazón, así como coágulos sanguíneos que pueden causar hipertensión pulmonar.
La prueba más precisa es el cateterismo cardíaco derecho, un procedimiento ambulatorio seguro en el que se introduce un catéter en una vena del cuello o de la ingle para medir la presión dentro del corazón y los pulmones.
Otras afecciones que pueden provocar hipertensión pulmonar incluyen enfermedades pulmonares crónicas, como la enfermedad pulmonar intersticial (rigidez de los pulmones), la hipertensión pulmonar tromboembólica crónica (HPTEC), cuando los coágulos de sangre en los pulmones generan una presión adicional sobre el lado derecho del corazón, y la hipertensión arterial pulmonar (HAP), cuando las propias arterias pulmonares están dañadas y se estrechan progresivamente con el tiempo.
Algunos pacientes con coágulos sanguíneos en los pulmones pueden curarse mediante cirugía. Para los pacientes con HPTEC, UChicago Medicine ofrece la tromboendarterectomía pulmonar, una cirugía en la que los médicos utilizan instrumentos especiales para desprender los coágulos de sangre de las paredes de las arterias, y la angioplastia pulmonar con balón, un procedimiento que utiliza un catéter con un pequeño balón para abrir una arteria obstruida.
En los casos más graves, el trasplante de pulmón o el trasplante combinado de corazón y pulmón pueden ser una opción. Los pacientes trasplantados deben permanecer bajo tratamiento con medicamentos inmunosupresores durante el resto de su vida.
Estos medicamentos actúan sobre las vías de señalización en los pulmones que promueven la vasoconstricción (estrechamiento de los vasos sanguíneos).
Medicamentos como los antagonistas de los receptores de endotelina, los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 y los análogos de la prostaciclina favorecen la vasodilatación (apertura de los vasos sanguíneos) y previenen la formación de cicatrices. Riociguat es un medicamento que puede ayudar a relajar las paredes de las arterias.
Los diuréticos pueden ayudar a reducir la acumulación de líquidos causada por la hipertensión pulmonar, y la oxigenoterapia suplementaria y los anticoagulantes también pueden mejorar los síntomas.
Los pacientes con hipertensión pulmonar se benefician enormemente de contar con un equipo multidisciplinario de médicos, incluidos especialistas de primer nivel en enfermedades del corazón y los pulmones, que trabajen de manera conjunta, como ocurre en UChicago Medicine.
A veces conocida como "presión arterial alta en los pulmones", la hipertensión pulmonar —o HP— es muy diferente del tipo más común de hipertensión arterial que afecta al resto del cuerpo.
La HP ocurre cuando las arterias que transportan la sangre desde el corazón hacia los pulmones se estrechan, se endurecen o se bloquean. Esto dificulta el flujo sanguíneo a través de los pulmones, obligando al corazón a trabajar mucho más de lo normal para bombear la sangre.
Si no se trata, la hipertensión pulmonar puede poner en riesgo la vida. Sin embargo, la buena noticia es que el conocimiento sobre esta enfermedad y las opciones de tratamiento han avanzado significativamente en los últimos años.
En UChicago Medicine, nuestros especialistas en corazón y pulmones forman parte de un Programa de Hipertensión Pulmonar reconocido a nivel nacional, que ofrece atención altamente especializada y personalizada para cada paciente. Además, UChicago Medicine cuenta con ensayos clínicos para pacientes interesados en acceder a terapias innovadoras y de vanguardia.
Ya sea que haya sido diagnosticado recientemente o que lleve tiempo viviendo con hipertensión pulmonar (HP), conocer los aspectos básicos de esta enfermedad, así como la forma en que se diagnostica y trata, puede ayudarle a tomar un papel más activo en el cuidado de su salud.
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más frecuentes que recibimos de nuestros pacientes.
¿Qué es la hipertensión pulmonar y cómo afecta a los pulmones y al corazón?
La hipertensión pulmonar (HP) es una enfermedad en la que la presión arterial en las arterias que transportan la sangre desde el corazón hacia los pulmones es anormalmente alta. Normalmente, el lado derecho del corazón bombea sangre con bajo contenido de oxígeno hacia los pulmones, donde se oxigena. Luego, la sangre rica en oxígeno regresa al lado izquierdo del corazón, que la bombea al resto del cuerpo.En las personas con hipertensión pulmonar, los vasos sanguíneos de los pulmones se estrechan y se vuelven más rígidos, lo que dificulta el flujo de la sangre a través de ellos. Esta mayor resistencia obliga al lado derecho del corazón a trabajar con mayor esfuerzo para bombear la sangre hacia los pulmones.
Con el tiempo, esta sobrecarga puede hacer que el lado derecho del corazón se agrande y se debilite.
¿En qué se diferencia la hipertensión pulmonar de la hipertensión arterial común?
La hipertensión pulmonar no es lo mismo que la hipertensión arterial que afecta al resto del cuerpo. Esa condición se conoce como hipertensión arterial sistémica.La hipertensión pulmonar afecta específicamente la presión arterial en las arterias de los pulmones, que forman parte de un sistema circulatorio independiente. Debido a que se trata de enfermedades diferentes, requieren pruebas diagnósticas y tratamientos distintos.
¿Cuáles son los síntomas más comunes de la hipertensión pulmonar?
Los posibles signos incluyen dificultad para respirar, retención de líquidos, fatiga, latidos cardíacos acelerados e incluso pérdida del conocimiento. Sin embargo, muchas otras afecciones pueden presentar estos mismos síntomas, por lo que la hipertensión pulmonar a veces puede ser difícil de diagnosticar.Aun así, si experimenta alguno de estos problemas, no espere: hable con su proveedor de atención médica. Un diagnóstico y tratamiento tempranos pueden marcar una gran diferencia.
¿Cómo se diagnostica la hipertensión pulmonar? ¿Qué pruebas están involucradas?
Los médicos comenzarán con su historial médico y un examen físico. Pueden solicitar una ecografía del corazón (ecocardiograma), análisis de sangre, pruebas de función pulmonar o una tomografía computarizada (TC) para buscar factores de riesgo y causas de la hipertensión pulmonar, como un trastorno del tejido conectivo.Una prueba de función pulmonar evalúa trastornos respiratorios como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una causa conocida de hipertensión pulmonar, mientras que una tomografía computarizada del tórax puede detectar el agrandamiento de las arterias y del corazón, así como coágulos sanguíneos que pueden causar hipertensión pulmonar.
La prueba más precisa es el cateterismo cardíaco derecho, un procedimiento ambulatorio seguro en el que se introduce un catéter en una vena del cuello o de la ingle para medir la presión dentro del corazón y los pulmones.
¿Cuáles son las principales causas o factores de riesgo para desarrollar hipertensión pulmonar?
La mayoría de los casos de hipertensión pulmonar ocurren en personas con problemas en el lado izquierdo del corazón. En estos pacientes, la insuficiencia cardíaca o afecciones como una válvula cardíaca defectuosa aumentan la presión, lo que finalmente afecta la circulación pulmonar y sobrecarga el lado derecho del corazón.Otras afecciones que pueden provocar hipertensión pulmonar incluyen enfermedades pulmonares crónicas, como la enfermedad pulmonar intersticial (rigidez de los pulmones), la hipertensión pulmonar tromboembólica crónica (HPTEC), cuando los coágulos de sangre en los pulmones generan una presión adicional sobre el lado derecho del corazón, y la hipertensión arterial pulmonar (HAP), cuando las propias arterias pulmonares están dañadas y se estrechan progresivamente con el tiempo.
¿Existe una cura para la hipertensión pulmonar?
Si bien la mayoría de los tipos de hipertensión pulmonar aún no tienen cura, existen muchos tratamientos que pueden ayudar a los pacientes a vivir más tiempo y sentirse mejor.Algunos pacientes con coágulos sanguíneos en los pulmones pueden curarse mediante cirugía. Para los pacientes con HPTEC, UChicago Medicine ofrece la tromboendarterectomía pulmonar, una cirugía en la que los médicos utilizan instrumentos especiales para desprender los coágulos de sangre de las paredes de las arterias, y la angioplastia pulmonar con balón, un procedimiento que utiliza un catéter con un pequeño balón para abrir una arteria obstruida.
En los casos más graves, el trasplante de pulmón o el trasplante combinado de corazón y pulmón pueden ser una opción. Los pacientes trasplantados deben permanecer bajo tratamiento con medicamentos inmunosupresores durante el resto de su vida.
¿Qué opciones de tratamiento están disponibles para controlar la hipertensión pulmonar?
Existen cinco tipos de medicamentos para la hipertensión pulmonar que pueden prolongar significativamente la calidad de vida y detener la progresión de la enfermedad.Estos medicamentos actúan sobre las vías de señalización en los pulmones que promueven la vasoconstricción (estrechamiento de los vasos sanguíneos).
Medicamentos como los antagonistas de los receptores de endotelina, los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 y los análogos de la prostaciclina favorecen la vasodilatación (apertura de los vasos sanguíneos) y previenen la formación de cicatrices. Riociguat es un medicamento que puede ayudar a relajar las paredes de las arterias.
Los diuréticos pueden ayudar a reducir la acumulación de líquidos causada por la hipertensión pulmonar, y la oxigenoterapia suplementaria y los anticoagulantes también pueden mejorar los síntomas.
¿Qué sucede si la hipertensión pulmonar no se trata?
Sin tratamiento, la hipertensión pulmonar puede hacer que el lado derecho del corazón se debilite, provocando síntomas graves y serios riesgos para la salud. Si no se trata, la hipertensión pulmonar tiene un alto riesgo de causar la muerte dentro de los cinco años.¿Cómo afectan otras enfermedades a la hipertensión pulmonar?
La inflamación continua causada por una enfermedad del tejido conectivo y los bajos niveles de oxígeno derivados de una enfermedad pulmonar crónica pueden empeorar la hipertensión pulmonar. Por eso, estas afecciones, junto con la hipertensión pulmonar, deben tratarse de manera integral.Los pacientes con hipertensión pulmonar se benefician enormemente de contar con un equipo multidisciplinario de médicos, incluidos especialistas de primer nivel en enfermedades del corazón y los pulmones, que trabajen de manera conjunta, como ocurre en UChicago Medicine.
