Pérdida de memoria: ¿Qué es normal y qué no?

trees shaped like heads with colors and leaves fading
Perder las llaves.

Olvidar por qué entró a una habitación.

Repetir historias o perderse en lugares familiares.

Si esto le ha sucedido a usted o a un ser querido, podría preguntarse: ¿Es algo normal o podría ser el primer signo de demencia?

Las dificultades leves de memoria son bastante comunes a medida que envejecemos. Estos problemas pueden ser frustrantes, pero si son poco frecuentes y no afectan su rutina diaria, por lo general no hay motivo de preocupación.

Los problemas de memoria constantes o que empeoran podrían indicar una situación más seria.
A continuación, algunos ejemplos de olvidos relacionados con la edad, así como señales de pérdida de memoria que no deben ignorarse:

Problemas de memoria comunes relacionados con la edad

  • Olvidos ocasionales: extraviar o perder objetos de uso cotidiano. Olvidar una conversación reciente, pero al recibir un recordatorio, poder recordarla nuevamente.
  • Dificultad para recordar un nombre o una palabra: Este problema de “tenerlo en la punta de la lengua” es común con la edad, especialmente con palabras que no se usan todos los días. ¡Es posible que la palabra aparezca en su mente más tarde, cuando ya no la necesita!
  • Olvidar por qué entró a una habitación: Si puede retroceder mentalmente sus pasos y recordar la razón, no es motivo de preocupación. Por ejemplo, trate de concentrarse en por qué se levantó del sofá antes de caminar hacia la cocina.
  • Aprendizaje y procesamiento más lentos: Necesitar un poco más de tiempo para aprender a hacer algo nuevo no es inusual en los adultos mayores.
  • Dificultad para hacer varias cosas a la vez: Realizar múltiples tareas simultáneamente —como mantener una conversación mientras ve televisión y lee el periódico— puede ser más difícil a los 75 años que a los 25.
  • Descuidar realizar una tarea: Olvidar un artículo de la lista de compras o una tarea de la lista de pendientes de su cónyuge, pero recordarlo más tarde.

Pérdida de memoria que no es normal

  • Repetir cosas en un corto período de tiempo: La señal más preocupante de un trastorno de la memoria es cuando una persona repite preguntas, afirmaciones o historias en un corto período —o incluso dentro de la misma conversación—. Esto generalmente es notado por familiares y amigos.
  • Olvidar conversaciones e información nueva: Esto incluye olvidar detalles del encuentro o no recordar que siquiera tuvo una conversación.
  • Extraviar objetos con frecuencia: Aunque olvidar el teléfono ocasionalmente es normal, puede ser motivo de preocupación cuando pierde cosas de manera habitual, especialmente objetos de valor en lugares públicos.
  • Cambios de comportamiento inusuales: Las personas que desarrollan demencia pueden presentar cambios drásticos en su conducta y su juicio puede verse afectado. (Estos cambios pueden ocurrir incluso en ausencia de problemas evidentes de memoria, como sucede en algunos tipos de demencia, por lo que pueden ser especialmente difíciles de reconocer en etapas tempranas).
  • Dificultad con tareas familiares: Algunos ejemplos incluyen mantenerse al día con las labores del hogar, utilizar un electrodoméstico, usar el teléfono celular o seguir una receta.
  • Confusión sobre el lugar y el tiempo: Perderse al conducir hacia lugares conocidos es una señal de alerta. También lo es la confusión respecto a la fecha, el año o la estación.
  • Incapacidad para funcionar de manera independiente: Las personas con deterioro cognitivo leve pueden aún vivir por su cuenta. Sin embargo, con la demencia, ya no podrán cuidarse a sí mismas: pueden olvidar comer, tomar sus medicamentos o pagar las cuentas, entre otras tareas.

¿Qué hacer si cree que tiene un problema de memoria?

Si sospecha que usted o un ser querido tiene un problema de memoria, el primer paso es hablar de inmediato con su médico de atención primaria o un geriatra. Es posible que lo remitan a un especialista para una evaluación más detallada.

Recuerde: Es importante buscar atención médica ante los primeros signos de un problema, en lugar de esperar a que la función cognitiva se deteriore. Esto es especialmente cierto ahora, ya que existen nuevas terapias modificadoras de la enfermedad, pero solo para quienes se encuentran en las etapas iniciales de la Enfermedad de Alzheimer.